Y siempre estás tú

Después de muchos años, varios meses, ir y venir, compromisos mal logrados, besos dados, imaginados y no recibidos, historias con otros personajes, vueltas a la página constantes… ¿es posible que después de tanto tiempo siga habiendo algo?

¿Cómo saber si aún hay algo y no es mera necedad de nuestra parte?  ¿Qué es lo que nos detiene a darnos una oportunidad? Sólo ver qué pasa… ¿Es miedo? ¿De qué nos estamos perdiendo? Algo debe de haber que sigue ahí… silencioso pero presente.

Parece que todo el mundo se da cuenta de ello menos nosotros.

Entrar a un lugar y buscarte, saber que estás del otro lado y hacer como que no tuve intención de encontrarte; claro, ni tú a mí. Esos pretextos de toparnos por el pasillo con cualquier frase, un roce, una frase perdida y alguna vez hasta un beso.

¿Es curiosidad? ¿Necedad? ¿Irnos a lo seguro? No sé qué es y por alguna extraña razón me gustaría definirlo para saber por dónde caminar… si a tu lado fijándome por dónde vas o simplemente hacerlo en otra dirección.

Y por más que me he hecho la idea de que no sucederá nada, algo pasa que me haces pensar de nuevo en ti, en lo que me haces sentir y saber que absolutamente nadie ha provocado estas cosas en mi. Tal vez por eso no dejo de pensar y en darle mil y un vueltas.   Puedo estar en mi zona de Comfort, en un proceso difícil de reconstrucción, quizá estar con otra persona que sí se dio la oportunidad de estar aquí… pero apareces y algo haces, no sé si estás consciente de ello pero algo hay alrededor que no me dejas opción a no pensar en ti.

 

 

Anuncios

Find what you love and let it kill you…

The thing is… I died alone. You killed me, yes. But you didn’t stay with me. You had other plans instead of loving and dying together. Why? You are too selfish, like your dad, you don’t know how to love and be loved. You only learned how to kill everything and everyone that is or was devoted to you. Why you didn’t see it? Why you wanted to kill me? Why you let me die without regret? Why you used me for growing up your ego instead of your love? Why you chose to be my executioner instead of my lover? Why didn’t you care?

Todo A Muerto

Poema sobre la Violencia Contra la Mujer

Enredado en tu pelo fue mi sueño,

y murió por completo mi ilusión,

fueron daños, mentiras y traición

los que hundieron amores y deseos.

¡Yo te amaba con todos los sentidos!

Mi fe ciega en tus palabras confió,

hoy estoy derrumbada en el dolor,

¿Y ahora vienes a mí, arrepentido?

¡Me dolía el alma en sufrimiento!

Soporté la tormenta y el ciclón.

La mujer siempre es digna de respeto

y no habrás de mellar su corazón.

Deberás aceptar que todo ha muerto…

¡No tienes forma de pedir perdón!

Poema publicado en el libro “Mujer Libre” de Arjona Delia.

Di NO a la Violencia Doméstica – Denuncia

<a href=”https://www.youtube.com/watch?v=E619QcJN6mA&amp;feature=share”>https://www.youtube.com/watch?v=E619QcJN6mA&amp;feature=share</a&gt;

Mi nombre es Ale Trejo y aquí hablo de la situación que estoy pasando hoy en mi vida. Hablo sobre la #ViolenciaDomestica o #ViolenciaFamiliar .

Pensé que nunca me iba a suceder y hoy soy una más de las cifras.

Conocí a muchas que pasan por la misma situación o mucho peor. Por favor, no se queden calladas, esos “trapitos sucios, NO se lavan en casa”.

Busquen ayuda antes de que todo se complique. Existen Centros de Violencia Doméstica que nos pueden ayudar!

#Niunamenos

#MeToo

#YaBasta

#ViolenciaDomestica

#Violenciadegenero

#vivasnosqueremos

#NiUnaSolaVictimaMas

#25Noviembre

#Quieretemucho

#NoMachistViolence

#YoDigoCero

#DomesticViolence

#DVC

México, renaces por 2a vez!

Hace 32 años, un 19 de Septiembre de 1985, nuestro país sufrió uno de los sismos más fuertes que hayamos imaginado.

Yo tenía 4 años. No recuerdo haber sentido el temblor pero a mis padres mirando las noticias y en una histeria indescriptible.

Mi abuela vivía en uno de los multifamiliares de Juárez y se había derrumbado por completo.

Fueron 3 días de angustia. Uno de ellos, mis papás no tuvieron con quién encargarme y me llevaron al lugar. Lo recuerdo perfectamente. Escombros por todos lados, todo gris, no todas las perdonas tenían cubrebocas, algunas improvisaron con paliacates para cubrirse la cara. Yo sólo veía a mi mamá llorando y mi tío acercándose para decirnos “seguimos sin encontrarla”.

Tres días pasaron cuando en medio de los escombros escucharon un ruido… un perro. Mi abuela, como muchos de nosotros, estaba siempre con “La Negra”, una hermosa cocker que fue su compañera a todos lados.

Un perro? En serio? Después de tres largos días?

Las autoridades querían meter ya la maquinaria pesada. La gente, en medio de protestas, solicitaron más tiempo, todos convencidos de que habrían más personas vivas atrapadas y que agotar hasta el último recurso era la opción.

“La Negrita” salió. Mi papá la encontró. Estaba viva la pobre y muerta de miedo. Donde está “La Negra”, está Jenny (mi abuela). A buscar más horas!

No sé cuánto tiempo pasó, obvio no recuerdo, tendría que preguntarle a mis papás aunque todos estos recuerdos ya son muy subjetivos. El tiempo aunque decisivo, era lento y angustiando.

La encontraron! Jenny salió más de tres días después de haberse caído de un cuarto piso. tres personas más fueron encontradas pese a las nulas expectativas del gobierno.

El Universo me regaló 16 años más de convivencia con mi abuela.

Ahora, 32 años después, el Universo nos vino a recordar lo que no cosechamos. Había sido un México donde la sociedad sobrepasó al gobierno en su totalidad. Qué había quedado de esa hermandad de 1985????? NADA.

Dicen que el Universo es sabio y que si no aprendes la lección a la primera, la sigue repitiendo hasta que la entiendas.

La casualidad o destino, como mejor quiera cada uno llamarle, nos hizo recibir lo que muchos ya habían olvidado o lo que otros no habían vivido y no alcanzaban a comprender.

Estando fuera de casa, en otro país, recibí un mensaje por whatsapp de mi primo “están bien? Repórtense!”. No pensé en otra cosa que no fuera “tembló”. La fecha del 19 de septiembre no se olvida por más que quieras bloquearla.

En ese momento entró una llamada de mi papá casi llorando y gritando “tembló! Ví cómo se caía un edificio enfrente de mi y no me puedo comunicar con tu madre y tu hermano!”.

Mi angustia de imaginar lo que me acababa de decir y de no poder hacer nada e ir y correr a buscarlos me paralizó. Al menos saber que, aunque estuviéramos en países diferentes, pudo comunicarse conmigo, me daba cierta tranquilidad de saber que estaba bien. Asustado y muerto de miedo pero bien.

Fueron casi 2 horas para comunicarnos con mi mamá y hermano y saber que también estaban bien, y cerca de 8 horas para contactar a cada uno de mis amigos.

Una de mis amigas perdió su casa. No me contestaba porque estuvo corriendo de un lado a otros sacando a sus hijos chiquitos de la escuela y la casa, como pudo para llevarlos a un lugar seguro y sacar todo lo q pudiera para no perderlo.

Otra posteaba fotos de su sobrino que estaba desaparecido en el colegio que se derrumbó. Nadie sabía nada. Dos días después confirmaron que encontraron su cuerpecito pero que ya estaba en el cielo.

Llegué a mi casa y vi las noticias. Era peor de lo que me imaginaba. Me dijeron que el epicentro había sido en Puebla. Mi mejor amiga Gaby vive ahí. Le marqué y fueron 10 minutos angustiantes. Me contestó muy seria y apenas la escuché me eché a llorar como loca y apenas me oyó y también se soltó con el lagrimón. La recepción era muy mala y se cortó la llamada pero al menos ya sabía que estaba bien.

Otro de mis amigos no daba señales de vida hasta 6 horas después porque literal se pasó al edificio de a lado a remover escombros con sus manos y se fracturó un dedo ayudando.

La angustia de todas mis amigas mexicanas que vivimos fuera de nuestro país era que no todas habían podido localizar a sus familiares y ese incertidumbre nos estaba matando.

Ha pasado una semana exacta de este temblor. Una semana donde diario he querido enterarme de qué está pasando. Me siento impotente de no ayudar, culpable de no estar. Donar dinero se vuelve gratificante pero no es lo mismo si puedes meter las manos para apoyar.

Leo y escucho a mi familia y amigos, algunos muy animosos en querer seguir echando para adelante sin descansar; otros están tristes, agotados, cansados y no ven ya ni para dónde voltear.

No estoy ahí para abrazarlos ni ofrecerles mis manos. Ya pro to llegaré. Mientras tanto, solo me resta pensar que ahora si vamos a aprender bien la lección. Aprender que debemos de dejar de ser los típicos cangrejos y que forzosamente tenemos que ayudarnos los unos a los otros. Que tenemos que aprender a confiar y a tener fe en la persona de a lado. Que el ser desconocidos o el no caernos bien, no es motivo para cerrarnos las puertas. Y que SIEMPRE que sepamos que algo no está bien como sociedad, como proceso, e incluso como Gobierno, tenemos todo el poder para CAMBIARLO para nuestro absoluto beneficio.

Gracias Universo por enseñarnos a redefinir nuestras prioridades en la vida.

Gracias a la coincidencia de la tecnología que me permitió escuchar a mi papá.

Gracias a todas las personas que se buscaron entre sí preguntando si todos estaban bien

Gracias a todos los que, sin pensarlo dos veces, se metieron a los escombros a ayudar.

Gracias a los que se tomaron el tiempo, la paciencia y dedicación de organizar la ayuda y la información.

Gracias a todos aquellos que se pusieron a preparar sandwiches, tortas, cafés, paquetes de lunch para llevarlos al día siguiente y darle de comer a todos en la calle.

Gracias a los que recorrieron quien sabe cuantas tiendas buscando víveres y comprando todo

Lo que pensaron necesario para ayudar.

Gracias a los restaurantes que regalaron su comida a los que tenían hambre.

Gracias a los que acondicionaron sus espacios como albergues para la gente que no tenía dónde quedarse.

Gracias a todos los que recogieron animalitos perdidos y les han dado un techo y comida mientras encuentran a sus familias.

Gracias a los Topos, que nuevamente me quito el sombrero ante ustedes por la labor tan loable e incansable que hacen arriesgando sus vidas por los

demás.

Gracias a la Marina y al Ejército que siempre están ayudando en todos los desastes naturales de nuestro país.

Gracias a los que se pusieron a buscar entre sus closets ropa y juguetes para las personas que lo perdieron todo.

Gracias a los que manejaron durante horas en moto o en coche para llevar ayuda a donde se necesitara.

Gracias a los centros médicos, públicos y privados, que apoyaron a todo aquel que entraba a sus instalaciones.

Gracias a todos los ingenieros, arquitectos y estructuristas que se ofrecieron para revisar los hogares de las personas y su seguridad.

Gracias a todos los que se pusieron a recaudar dinero en los países donde estaban para enviarlo y ayudar.

Gracias a Chile, Japón, España, Francia, Panamá, a todoooooos por haber enviado rescatistas a ayudarnos y no dejarnos solos.

A todos los que organizaron centros de acopio en otros países y se han encargado de organizar su recepción y envío.

Gracias a esos perritos liderados por Frida, Logan, Evil, Manolo, Maya, etc. Que nos enseñan que si son nuestros mejores amigos y que les debemos más de lo que creemos.

A todos los que estando fuera de México, pudieron comprar su boleto de avión y se lanzaron para allá con la única motivación de ayudar.

Gracias a los rescatados que aguantaron horas y días entre los escombros porque nos enseñan lo que son ganas de vivir.

Gracias a todos los que han dado un abrazo amigo a todo aquel que lo necesita. Porque confortar a alguien y dar ánimos es algo invaluable.

Seguro olvido a miles de personas qué agradecer pero Gracias, Gracias y más Gracias por dar tanto a cambio de vivir!

Gracias por recordarnos lo que es cuidarnos los unos a los otros, lo que es el verdadero apoyo desinteresado, el valor de la vida, la necesidad de desapego ante lo material y lo que es una verdadera prueba de amor.

No saben lo CHINGÓN que se siente ser MEXICANO.

Ya te dije que te amo?


Anoche concilié el sueño antes que tú, como siempre. Mi cabeza entre las dos almohadas para no escuchar la tv y la nariz asomada para no ahogarme. Mañas que uno va adquiriendo con el paso de los años y de los daños.

Estaba soñando, no recuerdo qué. Pero los sonidos del mundo exterior entraron a mi sueño espabilándome. 

Abrí los ojos y te vi. Me miraste acostado en el lado de tu cama y con una voz tierna dijiste: no, aún no es hora.

Cuánto tiempo me dormí? – pregunté.

Bastante, algo. –

El sueño me volvió a cerrar los ojos en un instante. 

A la mañana siguiente recordé que había despertado. Tu voz tierna sonaba en mi cabeza como lo más bonito que había escuchado en mucho tiempo. Luego pensé, "la escena hubiera quedado perfecta si sólo te hubiera dicho "TE AMO" justo antes de volver a dormir."

Pasaron las horas y hasta caída la noche de ese día vino a mi un recuerdo… sí, sí te dije "te amo"! No con palabras pero ahora recuerdo que saqué mi mano de entre las sábanas justo para tomarte del brazo y acariciarte. Esa fue mi manera de decirte "te amo". 

Cuántas oportunidades durante el día tenemos para decir y demostrar lo que sentimos a otra persona y no lo hacemos o no nos damos cuenta de ello.

Te habrás dado cuenta de lo que fue significó ese pequeño instante para mi? Te darás cuenta de lo que tú eres para mi? 

Pequeños milagros que te hacen la vida…

Quisiera compartirles algo que me pasó el fin de semana que me hizo sentir MUY bien, contenta, y me dejó esperanzas en el mundo. 

Les recuerdo vivo en Estados Unidos, en LA para ser exactos. Llevo apenas aquí desde diciembre del 2016, por lo que me toca todo esto del racismo y xenofobia que ha incrementado gracias al actual presidente. De hecho, he leído a varios han tenido experiencias muy fuertes de racismo y me da entre miedo y coraje. 

Pues bueno, el sábado fuimos a Newport a conocer un lugar que se llama Javier’s, obviamente mexicano. Estábamos mi marido, un amigo y yo. Como ya habíamos comido, nos sentamos en la barra para los tragos coquetos y la plática agusto. Ahí estuvimos como 5 horas. 

De pronto siento que me tocan mi hombro, volteo y una señora tipo de 60 y tantos con su marido, me pregunta si puede dejar su martini en mi lugar porque no tienen donde dejarlo. Obviamente estaban parados, no tenían dónde sentarse. Qué hacen? A mi en mi casa, y estoy segura que en la de ustedes, nos enseñaron que si hay alguien “mayor” se le da el asiento. Se lo ofrecí y la mujer estaba super apenada, hasta me agarró de los hombros deteniéndome como para que no me levantara. Le dije que no había ningún problema, que además ya llevaba mucho tiempo sentada. No que no, por favor, que pena (obvio todo en inglés) hasta que le dije: ok, tómelo como de que compartiremos el asiento Usted y yo, así que ahora a Ud. le toca sentarse. 

Ya me levanté y me preguntó: 

– where are you from? 

– Mexico City – please, can I give you a hug for this gesture? 

Y que me abraza sin más, no saben que abrazo tan bonito. Lo recibí con muchísimo cariño. Hasta ganas de llorar me dieron, se los juro. 

De ahí nos quedamos platicando con ellos como media hora hasta que nos fuimos. Ella se llama Cathy, y es de Texas. Vive con su esposo en Long Beach pero con las tormentas que hubieron hace algunas semanas, su casa se vio afectada y el seguro los reubicó por un tiempo en Newport. Nos despedimos con otro abrazo, le di las gracias y le dije que eso significaba mucho para mi. No sé si me entendió. No sé si se dio cuenta de que me hizo sentir en casa, de pensar que hay gente hermosa que aunque no te conozca, quiere estar bien y quiere que los demás estén bien. Tal vez sea una burrada pero me hizo el día entero y agradezco por vivir este tipo de experiencias justo en estos tiempos con tanto odio y violencia. 

Espero que también, ustedes como yo, nos encontremos con más gente así.

Que tengan buen inicio de semana! 

Muchos besos a donde estén!! 😘😘😘